miércoles, 31 de marzo de 2010

Viaje a Malta 2: San Giljan, Sliema y Mdina

El segundo día cogimos un autobus para ir a Sliema, pero nos bajamos antes, al ver la costa y las aguas tan cristalinas. Además el paisaje y la rambla eran muy pintorescos











Los botes que había en el puerto son muy coloridos, y lo que nos llamó la atención es que en el agua hay muchos bidones y botellas de plástico vacíos a  modo de boyas.




Hacía un poco de calor este día, así que nos pusimos más ligeros de ropa y tomamos bebidas fresquitas.








Después de pasear por las ramblas de San Giljan, fuimos a Sliema, otra zona turística muy concurrida. Allí se ofrecen embarcaciones para hacer rutas por todas las zonas costeras de los alrededores.


En cuanto nos subimos y echó a andar el barco, empezamos a sentir la brisa...




...que luego se transformó en un buen vientito que no dejaba ni un pelo en su sitio.

Al rato de zarpar, la tripulación nos dejó mantas para taparnos (y nosotros sin saber para qué las íbamos a necesitar, porque no pensamos que se iba a poner tan aireado el paseo).





Al día siguiente nos fuimos a Mdina, zona fortificada, con calles muy parecidas a Toledo.







En cuanto pudimos nos paramos a tomar algo. Lucía probó el yogur y se quedó encantada... y hasta ahora sigue tomándolo, de todos los sabores posibles.

Viaje a Malta 1: el avión y paseo por la capital.

El 19 de marzo nos fuimos de viaje a Malta.

No sabíamos cómo se iba a portar Lucía en el avión, y al ver tantas cosas nuevas, pero nos sorprendió muy gratamente con una actitud impecable, tranquila y dormilona.

En el avión, tanto el de ida como el de regreso, al ascender y descender, la puse a mamar para que el efecto de la succión le aliviara la presión de los oídos... además de hacerla dormir una placentera siesta.
Justo al terminar el ascenso y descenso se despertaba feliz, como preguntando dónde estábamos.

Una vez a bordo, Lucía se lo pasó muy bien jugando con el móvil de papá.



Llegando al aeropuerto

Primer paseo en Malta



Viajando en autobus: más parecía una batidora que otra cosa, por lo que saltaba, pero aún así conseguía quedarse dormida.


Llegamos a La Valetta, capital de Malta.